
El Casco Antiguo trepa por la falda de la Sierra de Callosa y esa pendiente explica casi todo lo que ocurre dentro de sus casas. La trama es la vieja del municipio: manzanas apretadas, calles que se estrechan a medida que suben y tramos donde el asfalto deja paso a peldaños de piedra. Muchas viviendas llevan aquí más de un siglo y han pasado de padres a hijos sin cambiar de planta.
La casa típica es de dos o tres alturas entre medianeras, con fachada estrecha, zaguán largo, escalera propia de peldaño corto y giro cerrado en el rellano. Arriba casi siempre hay cámara bajo cubierta, la estancia donde la familia fue dejando lo que sobraba, y detrás un patio pequeño con lavadero y objetos de muchos años. Ahí es donde suele estar la mitad del volumen.
Vaciar pisos en el Casco Antiguo de Callosa
Medir aquí significa medir dos veces: la vivienda y el trayecto. El portal suele quedar a bastantes metros del punto donde un camión puede aguardar sin cortar la calle, y esos metros se recorren a pie con cada pieza. Anotamos la pendiente, si hay peldaños intermedios, el ancho libre de la acera y el giro que hace la escalera dentro de la casa, porque de esos cuatro datos salen las horas de equipo.
La cámara merece capítulo aparte. A muchas se sube por una trampilla estrecha o una escalera de mano, así que lo que baja de allí lo hace en cajas o en piezas sueltas. Con el armario macizo, el aparador y el somier ocurre algo parecido: se despiezan arriba, en el rellano, y viajan en tandas cortas. Todo eso queda contado en el documento antes de que empiece la primera jornada.
Calles de la falda
Pendiente continua y tramos con peldaños de piedra hasta la puerta.
Manzanas del entorno alto
Fachada estrecha, zaguán largo y escalera de peldaño corto.
Cámaras bajo cubierta
Altillo con trampilla o escalera de mano y años de almacenaje.
Patios y lavaderos
Espacio trasero con obra vieja, leña, macetas y muebles retirados.
Casas heredadas y pisos en venta que vaciamos
Quien nos escribe desde estas calles suele llevar una escritura reciente en la mano. Son casas de familia que se cierran cuando fallece la última persona que vivía en ellas, y los herederos están repartidos entre Elche, Alicante, Murcia y, en bastantes casos, el extranjero. Vienen un fin de semana, abren la puerta, ven cuarenta años acumulados y buscan a alguien que ponga cifra y fecha.
También llaman propietarios que quieren sacar la casa al mercado y saben que aquí se vende antes vacía, y compradores jóvenes que han adquirido una vivienda vieja para rehabilitarla y necesitan la obra despejada antes de que entre el albañil. En los tres casos la prisa tiene nombre y día: una notaría, una visita concertada o el arranque de la reforma.
Retirada de muebles, chatarra y herramienta
De una casa del Casco sale de todo y en un orden bastante previsible. Primero el mobiliario de las plantas habitadas, luego la ropa y el textil del hogar, después la vajilla y los libros, y al final la cámara y el patio, que son los que suelen sorprender. Entre medias aparecen la máquina de coser, el arcón de madera y la herramienta de cordelería que dejó el abuelo.
Cada material toma su camino desde la propia puerta. El mueble en buen estado se aparta para reventa o para entidades de la comarca; el hierro, el cobre y el aluminio se agrupan por separado; el textil útil va a reutilización; y lo que exige tratamiento específico, como el frigorífico con gas o los botes de pintura del patio, se entrega a gestor autorizado y vuelve con su justificante.
Calendario del vaciado de la vivienda
La jornada arranca temprano y va de arriba hacia abajo. Se protegen peldaños, pasamanos y jambas, se vacía primero la cámara para tener sitio donde clasificar, y se desciende planta por planta dejando el zaguán libre para que los vecinos pasen. El camión se coloca en la plaza o en el ensanchamiento más cercano y se carga por tandas, agrupando cada familia de material en su viaje.
Una casa de dos alturas con cámara y patio ocupa habitualmente dos jornadas completas; si el patio guarda obra vieja o hay almacén contiguo, se cuenta una tercera. Ese número se escribe junto al importe antes de empezar, acompañado de la fecha en que arranca el equipo y de aquella en que recuperas la vivienda barrida, para que puedas encajarlo con la notaría o con el calendario de la reforma.
Medición de la vivienda en %M%
Tomamos metros y plantas, calculamos el volumen en metros cúbicos, miramos qué guarda cada estancia y comprobamos el acceso: pendiente de la calle, escalera o ascensor, ancho del portal y dónde espera el camión mientras se carga.
Escrito con desglose y calendario
Recibes un documento con las jornadas de equipo, los portes previstos y lo que pide tratamiento aparte, cada línea con su importe, y en el mismo papel el día de entrada y la fecha de entrega.
Jornadas de vaciado en %M%
Entramos con el equipo dimensionado sobre esa medición, protegemos peldaños, barandilla y jambas, y bajamos separando desde el primer viaje lo aprovechable, el metal, la madera y los aparatos eléctricos.
Entrega dentro de la fecha
La vivienda queda barrida, con reportaje fotográfico del antes y el después, y las llaves vuelven a quien las entregó dentro del plazo firmado.
Precio del desalojo según la calle y la altura
Lo que mueve la cuenta en el Casco tiene nombres muy concretos: los metros que separan el portal del camión, los peldaños de la calle, el número de alturas que se salvan sin ascensor, el giro de la escalera y lo que guarde la cámara. Medimos esas cinco cosas delante de ti y las convertimos en horas de equipo y en viajes, que son las dos partidas que más pesan.
Con esa cuenta hecha te entregamos el escrito, y a partir de ahí la cifra queda quieta: si en el patio aparece algo que no se veía, te lo enseñamos y decides tú antes de que nadie lo toque. Puedes repasar todo lo que abarca el encargo o resolver dudas en las preguntas frecuentes.
Preguntas frecuentes en el Casco Antiguo de Callosa
¿Cuánto se tarda en vaciar un piso?
En Callosa de Segura la respuesta se mide en jornadas y depende sobre todo de la planta y de la calle. Un piso de dos o tres dormitorios en un bloque de San Roque o el Rincón, con ascensor y sitio para el camión abajo, se despacha en una jornada de mañana a media tarde.
Una casa entre medianeras del Casco o de la Sierra, con dos o tres alturas, escalera propia y cámara bajo cubierta, suele pedir dos, porque cada pieza baja a mano y sube y baja la cuesta hasta donde espera el vehículo. Cuando además hay patio con años acumulados o almacén anexo, se cuentan tres.
Ese número no es una estimación al aire: sale de la medición y se escribe en el documento junto al importe, con día de entrada y día de entrega, de modo que puedas cuadrarlo con la notaría o con la entrega de llaves.
¿Cuánto cuesta vaciar una casa antigua?
Una casa antigua de la villa, de las de dos o tres alturas con patio y cámara, se mueve habitualmente entre unos 600 y unos 1.400 euros según lo que guarde y por dónde salga.
La horquilla la explican tres partidas que verás separadas: las jornadas de equipo, que crecen con cada altura sin ascensor y con los metros de acarreo hasta el camión; los portes, que dependen del volumen real en metros cúbicos; y lo que pide tratamiento aparte, como el aparato con gas refrigerante, la pintura o el resto de obra.
Frente a esas partidas resta lo recuperable: mobiliario macizo, hierro, cobre, herramienta y piezas de oficio con mercado propio. Por eso la medición se hace en la casa y no por teléfono, y por eso la cifra que sale de ella aguanta hasta el final.
¿Tu casa o tu piso está en el Casco Antiguo de Callosa? Importe y fecha firmados antes de empezar
690 220 944